domingo, 18 de noviembre de 2012

De la dureza de un callo a la debilidad infantil: Barbara Stanwyck

   

                 Sin duda hay una actriz que me tiene hipnotizado desde hace varios años, ésta es la maravillosa Barbara Stanwyck. De ella vamos a hablar un poco hoy.

No voy a recitar aquí su biografía que para eso están los libros especializados y la wikipedia. Además... ¿quien no conoce a la Stanwyck? Una de las actrices, con permiso de nuestra querida Marlene Dietrich, que más veces y mejor a representado el papel de mujer fatal en nuestras pantallas y para muchos en nuestras mentes... pues su rostro, su físico, queda grabado a fuego en nuestra mente sin poder evitarlo. Sus ojos de almendra, la nariz aguileña, la voz un poco hombruna que tenía... ese cuerpo que con el que Dios la bendijo y la maldijo al mismo tiempo, pues era una de aquellas bellas troqueladas, rotas por dentro. Una enfermedad en la columna la llevó por la calle de la amargura toda la vida, eso sí en la pantalla -como toda profesional que valga- no se le notaba nada.

Me gustaría señalar dos películas que he visto recientemente: Sorry, wrong number (1948) y There's Always Tomorrow (1956). Los films en cuestión de 8 años nos demuestran una evolución grandísima en lo que respecta al personaje de Barbara. Para muchos siempre fue, es y será "la mujer fatal", aquella actriz que encarnaba mujeres duras, sin sentimientos, fuertes... pero la realidad no es del todo así, por lo menos desde nuestro punto de vista.






En estas dos cintas que os comentamos se nos muestra una mujer obsesiva en todos sus actos, un handicap que la seguirá en gran parte de sus producciones. Cine negro y un melodrama, dos opciones, las mismas obsesiones: el mismo patrón visto de otro lado. 
En Sorry... se nos muestra como una frágil mujer, enferma, hipocondríaca, en su lecho desde donde cree dominar todo (prometemos una entrada sobre el poder la cama como lugar desde donde ejercer nuestra voluntad). Una bonita alegoría sobre el poder y la corrosión que puede llegar a ejercer por creerse dueño y señor de todo lo que le rodea. En este entrañable y enfermizo personaje lo único que queda de mujer fatal es la tiranía que esta joven heredera ejerce sobre todo lo que está a su alcance, en este caso vía telefónica.

Fotograma de la histérica protagonista de Sorry...

Mientras, en There's... se nos muestra una personaje bastante diferente. Mantiene los trazos obsesivos- un poco psicóticos (la verdad) en este caso- en la persecución de su amor de adolescencia del cual guarda, como un gran tesoro, una foto en su cartera. Una película que se basa en los recuerdos de ella y de él, un personaje que está construido en base a esos recuerdos y en consecuencia es igual de frágil que ellos. Aquí la tiranía desaparece por momentos para convertir a Barbara en un personaje infantil, enamorado (como en casi todos sus films, ahora no es viuda negra sino una Barbie) del pasado, de Blue Moon la insacible melodía que nos penetra en nuestra masa encefálica para convertirnos a nosotros en ellos dos... la tiranía de Barbara ya no es contra los personajes de la película sino contra nosotros, los televidentes. Sí señores, como en The Great Train Robbery (1903), la Stanwyck da vueltas a la manivela del organillo como si estuviese sonando un chotis, le mira desafiante, nos desafía a nosotros... ahora la pistola del bandolero se convierte en una melodía. Sin duda una amenaza mucho peor. La mala leche de la mujer fatal no llega a salir para conseguir su objetivo, sino todo lo contrario... y hasta aquí puedo leer, como diría Mayra Gómez-Kempt.

Reveladora fotografía promocional de There's...



               No obstante este cambio desde sus inicios, sin duda mantiene el carácter fuerte y obsesivo que tanto la hizo triunfar, llorar y convulsionar.  
Sin duda éste es nuestro pequeño homenaje a esta menuda mujer que con su belleza nada ortodoxa nos conquistó a golpe de tacón y destello de lentejuelas en Lady of burlesque (1943).

Blue Moon (Nat King Cole)

viernes, 2 de noviembre de 2012

Rosita: transgresión, humor y picardía.

                       
                      

                        Estoy de vacaciones, he vuelto al pueblo y ésto siempre produe en mi mente un proceso retrospectivo de ciertas cosas que aquí he podido vivir: algunas graciosas, otras tristes... pero sobretodo curiosas.
En esta fase retrospectiva me encontraba cuando hablando con un amigo no podíamos parar de reír al recordar cuando conocimos a una de las artistas que más se grabaría en nuestra mente, al principio solamente por su exhuberante físico y curioso espectáculo y más tarde por sus picaronas letras. Recuerdo que fue en una de las fiestas de los jubilados que se organizan en los pueblos...  allí estaba, saliendo tras unos cortinajes de terciopleo azul flanqueada por dos altavoces, una señora ya mayor (para mi vieja, pero claro, yo era un niño), gordita, con el pelo rubio y las uñas muy largas, que se había enfundado en un ajustado vestido negro lleno de brillos y lentejuelas multicolores, y que dejaba al aire la parte de su anatomía más sobresaliente: sus enormes y generosos pechos, cuya parte superior estaba bañada en purpurina -que posteriormente acabaría en la calva de un señor octogenario- mientras que los pezones se ocultaban bajo un reguero de brillantes. Ella era Rosita Amores. Con un gesto entre maternal y pícaro cantaba ponle menta, cuya letra  no entendíamos pero que hoy día es un hit para todos nosotros. En realidad, la gracia de todo ello no era la canción sino el tremendo movimiento que era capaz de imprimirle a sus pectorales (ya quisiera Shakira moverse como ella).

Posa'm Menta con el Titi (presentado por Salomé, 1995)


Durante años Rosita recorrió el país como pionera del cabaret erótico, llenando casinos, salas y teatros, e incluso llegó a hundir uno de ellos pues había tantos hombres en la sala que el piso superior se cayó y mató a uno (a la viuda le dijeron que lo había hecho una caja de naranjas, ésto no sabemos hasta que punto es verídico o fruto del mito que envuelve a esta gran mujer).
Rosita, mujer costumbrista, natural, exhuberante... artista de variedades que daría mucho que hablar por su naturalidad y falta de pudor desde sus inicios en la orquesta de baile llamada Los Millonarios. Como ya hemos comentado fue pionera del cabaret erótico a mediados de los años 1960 junto a figuras como Rafael Conde (El Titi), actuando en los espectáculos de variedades que tenian lugar en el teatro Alkazar de Valencia. Tuvo especial arte para esquivar el tijeretazo inquisitivo de la censura franquista, época de doble rasero en que el erotismo -en principio- se reducía al ámbito privado, convirtiéndose de ésta manera en un símbolo popular del espectáculo erotico-festivo en el País Valencià. Una verdadera artista del renacimiento, una humanista, que tanto te cantaba como bailaba, recitaba unos versos o te protagonizaba un film o serie, eso sí siempre en algún papel algo pícaro donde mostrara cacha, recordemos Vicenteta esta-te queta o la gran El virgo de Vicenteta ambas del 1979 dirijidas por Escrivà, V; su aparición en La casa de los líos o la última colaboraión en el cd de Antonomasia Gold, con la canción No hace falta que intentes cambiar, un  reconocimiento que desde aquí agradecemos con todas nuestras fuerzas: no siempre hemos podido ver tan literalmente a Rosita como una Mater Tenebrarum con los pechos al aire llevando con cadenas a sus súbditos cuales perros con las cadenas agarradas a los pezones, sin duda Giger o Cronenberg la convertirían en su musa si llegaran a conocerla algún día.

Antonomasia & Mater Tenebrarum


Muy acertadamente, un amigo, un día comentó que Rosita era la Mae West valenciana, sin duda creo que no pudo acertar más con esta afirmación, pues al igual que esta actriz americana Rosita también esta dotada de gran ironía y curvas sinuosas que exhibe no en poses lánguidas como la West pero sí activas y provocativas, y sin duda fue una maestra del doble sentido como Mae; como muestra de todo ésto quedan sus canciones y actuaciones en diversos soportes. Canciones tales como El llobarro, dónde explica como pescar este resbaladizo pescado(que claro se pesca con la manos, como le enseñó un pescador de La Marina), La tenda no recita todo lo que tiene en su omercia tan especial vendedora ("pepimos, peninos aixina de grans...") o Posa'm menta entre muchas otras; todas ellas una bocanada de transgresión y libertad en medio de la encorsetada sociedad, aún hoy en día lo son aunque para muchos sean anticuadas desde aquí pensamos que esta mujer tiene mucho que decir.


Fue conocida por sus frases picantes, como: «Dame un mordisco en elhigo y hazte un peluquín», «Tienes cara de putero»,  «Ahora perzco de Castellón de la Plana, las llevo de incógnito. En el camerino tengo un bombín y me las inflo»... pero sin duda lo que más la aproxima a Mae es el haber anunciado quedarse embarazada por El Titi, como dice él si fuese así ya no la llamarían Rosita sino Lourdes. Era capaz de convertir a un gay en un macho, eso sí con mucha lentejuela que es lo que a ella le gusta. Sin duda una dominatrix en toda su grandeza. Aquí os dejamos un vídeo de una de sus últimas apariciones en la televisión "pública" valenciana... cuando aún se atrevían a sacar cosas interesantes y el Opus Dei no había malmetido tanto, porque recordemos que Rosita y el Titi eran artistas habituales en los programas especiales de Fin de Año que el canal autonómico valenciano emitía para estas fechas.


Esta súpervedette ha sido, es y será la auténtica reina glam. Ya le gustaría a Lady Gaga haber sido ni la mitad de transgresora que ella…